El ataque ocurrió en la Pirámide de la Luna, dejó seis heridos de varias nacionalidades (entre ellas dos colombianos) y tuvieron que ser movilizadas a fuerzas de seguridad.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó de "inaceptable" la situación y anunció que las acciones irán más allá de los reclamos diplomáticos habituales.
La isla atraviesa una grave crisis energética y de abastecimiento, agravada por la interrupción del envío de crudo desde Venezuela, situación que se produjo tras la intervención militar de Estados Unidos en ese país.
La propuesta de Trump de enviar tropas estadounidenses a suelo mexicano ha sido rechazada históricamente por gobiernos mexicanos de distintas corrientes políticas, quienes han defendido el principio de no intervención.
La presidenta de México reiteró que rechaza de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países e insistió en que este tipo de acciones nunca ha traído democracia, ni ha generado bienestar, ni estabilidad duradera.