El primer mandatario planteó una crisis del Estado nación, criticó a Trump y la ONU, y afirmó que en Estados Unidos hay una influencia del "fundamentalismo sionista".
El ataque en Ghazieh fue calificado como una masacre contra civiles. El Ministerio de Sanidad libanés denunció que más de 90 trabajadores de la salud han sido asesinados por Israel desde el inicio del conflicto.
El vocero de la ONU expresó preocupación por las pérdidas de vidas e hizo un llamado a aprovechar el contexto de alto el fuego entre EE. UU. e Irán para evitar una escalada del conflicto.
La medida permitiría ejecutar prisioneros y es calificada como crimen de guerra. Autoridades palestinas advierten riesgos para la estabilidad regional y piden sanciones.