La tensión regional se intensifica con explosiones reportadas en Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Catar, en medio de una transición de poder en Irán tras la muerte del ayatolá Jamenei.
Greenpeace Alemania publicó un estudio que alerta sobre el peligro ambiental del bloqueo de buques petroleros en el estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico. Un derrame destruiría ecosistemas únicos cuya recuperación tardaría décadas.
El ministerio de Sanidad libanés reportó cientos de heridos por los bombardeos, mientras familias desplazadas denuncian una guerra “impuesta” que agrava la crisis humanitaria.
Desde el Kurdistán hasta el Golfo Pérsico, civiles iraníes describen un país profundamente dividido desde que comenzaron los ataques israeloestadounidenses el pasado 28 de febrero.
Acnur declaró la crisis en Oriente Medio como una “emergencia humanitaria mayor” tras los ataques de Israel y EE. UU. contra Irán, que han provocado nuevos desplazamientos.